Audiolibro En su tumba
Ayer la vi brotar, fresca y lozana
Como una flor que acarició la aurora,
Cuando al primer albor de su mañana
El puro cáliz de su pecho abrió.
Hoy de la muerte a la fiereza impía
Mi pobre virgen se agostó por siempre,
Como la débil flor que al mediodia
Sobre su tallo mustio se dobló.

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