Audiolibro El baúl maravilloso
Vivía en cierta ciudad un comerciante muy rico, tanto que habría podido empapelar una gran habitación con billetes del Banco; pero se guardaba muy bien de hacer semejante tontería, porque sabía emplear mejor sus riquezas. No gastaba un duro como no tuviese seguridad de que había de proporcionarle ganar otro. Era un trabajador infatigable, y calculaba muy bien antes de meterse en una empresa; por desgracia la muerte le sorprendió en medio de sus hábiles combinaciones.
Su hijo heredó toda su fortuna, y en vez de emplearla bien, se dió una vida alegre: jugaba; iba todas las noches á los bailes de máscaras; se entretenía en hacer pajaritas de papel con billetes de Banco, y para echárselas de rumboso tiraba al agua monedas de oro, de igual modo que otros tiran piedras para ver las ondulaciones del líquido.

Deja un comentario