Audiolibro De sirenas a sirenas
Por años hemos vivido engañados, qué digo años, por siglos. Todos imaginan a las sirenas como afortunados seres mitad mujer y mitad pez.
Yo mismo he llegado a visualizarlas de este modo, aunque en momentos albergué la sospecha de que la naturaleza o las deidades hubieran podido hacer una broma pesada al ponerlas al revés de nuestras creencias: del cuello hacia abajo, hermosos cuerpos femeninos, y sobre los hombros cabezas de pez con ojos inexpresivos, repugnantes, fríos, y de esta manera lo escribí.

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