1914

La mnemónica

La mnemónica

Vacié lentamente mi copita de licor, tomé la postura de un hombre fatigado por una comida copiosa y le pregunté

La fuerza de la elocuencia

La fuerza de la elocuencia

En una esquina, de una calle, esquiva y silente, de Sebastopol,dormita un tártaro. Ante él hay una cesta de hermosas

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