1910

Una bella película

Una bella película

¿Sobre qué conciencia no pesa un crimen? -preguntó el barón d’Ormesan-. Por mi parte, ya no me tomo la molestia […]

La lepra

La lepra

Como alguien acababa de decir que el idioma italiano ofrece muy pocas dificultades, el barón d’Ormesan protestó con la certeza

El marinero de Amsterdam

El marinero de Amsterdam

El bergantín holandés Alkmaar regresaba de Java cargado de especias y otras mercancías preciosas. Hizo escala en Southampton, y a

Un cigarro novelesco

Un cigarro novelesco

Hace de esto unos años —me dijo el barón d’Ormesan—, uno de mis amigos me obsequió una caja de habanos,

El heresiarca y Cia

El heresiarca y Cia

El barón d’Ormesan llevóse rápidamente la mano a la cicatriz que yo acababa de descubrir en su cabeza, y se

Lo indescriptible

Lo indescriptible

Ajeno a la hermosura de la mañana espléndida, insensible a la belleza de un cielo azul diáfano y resplandeciente, sin

Tú dormías

Tú dormías

Engastada en mis manos fulguraba como extraña presea, tu cabeza; yo la ideaba estuches, y preciaba luz a luz, sombra

Lo Infeable

Lo inefable

Yo muero extrañamente… No me mata la Vida, No me mata la Muerte, no me mata el Amor; Muero de

El vampiro

El vampiro

En el regazo de la tarde triste Yo invoqué tu dolor… Sentirlo era Sentirte el corazón! Palideciste Hasta la voz,

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