Una bella película
¿Sobre qué conciencia no pesa un crimen? -preguntó el barón d’Ormesan-. Por mi parte, ya no me tomo la molestia […]
¿Sobre qué conciencia no pesa un crimen? -preguntó el barón d’Ormesan-. Por mi parte, ya no me tomo la molestia […]
Como alguien acababa de decir que el idioma italiano ofrece muy pocas dificultades, el barón d’Ormesan protestó con la certeza
El bergantín holandés Alkmaar regresaba de Java cargado de especias y otras mercancías preciosas. Hizo escala en Southampton, y a
Hace de esto unos años —me dijo el barón d’Ormesan—, uno de mis amigos me obsequió una caja de habanos,
El barón d’Ormesan llevóse rápidamente la mano a la cicatriz que yo acababa de descubrir en su cabeza, y se
Ajeno a la hermosura de la mañana espléndida, insensible a la belleza de un cielo azul diáfano y resplandeciente, sin
Engastada en mis manos fulguraba como extraña presea, tu cabeza; yo la ideaba estuches, y preciaba luz a luz, sombra
Yo muero extrañamente… No me mata la Vida, No me mata la Muerte, no me mata el Amor; Muero de
En el regazo de la tarde triste Yo invoqué tu dolor… Sentirlo era Sentirte el corazón! Palideciste Hasta la voz,