Al pie del altar
Vengo a tu templo con la faz sombría Y con el alma enferma de pesar. Buscando alivio en la desgracia […]
Vengo a tu templo con la faz sombría Y con el alma enferma de pesar. Buscando alivio en la desgracia […]
Fue que nuestro padre Adán estaba en el Paraí- so, llevando, como es sabido, la regalada vida. Toda fruta había:
Voy a contarles, y no lo olviden, porque es cosa que un cristiano debe tener bien presente, esta historia que
Yo, la estatua de mármol con cabeza de fuego, Apagando mis sienes en frío y blanco ruego… Engarzad en un