Tu boca
Yo hacía una divina labor, sobre la roca Creciente del Orgullo. De la vida lejana, Algún pétalo vívido me voló […]
Yo hacía una divina labor, sobre la roca Creciente del Orgullo. De la vida lejana, Algún pétalo vívido me voló […]
En mis sueños de amor, ¡yo soy serpiente! Gliso y ondulo como una corriente; Dos píldoras de insomnio y de
Eros, yo quiero guiarte, Padre ciego… Pido a tus manos todopoderosas, Su cuerpo excelso derramado en fuego Sobre mi cuerpo
Fiera de amor, yo sufro hambre de corazones. De palomos, de buitres, de corzos o leones, No hay manjar que
En el regazo de la tarde triste Yo invoqué tu dolor… Sentirlo era Sentirte el corazón! Palideciste Hasta la voz,
Los cuervos negros sufren hambre de carne rosa; En engañosa luna mi escultura reflejo, Ellos rompen sus picos, martillando el
Yo, la estatua de mármol con cabeza de fuego, Apagando mis sienes en frío y blanco ruego… Engarzad en un