Anuncio
Dondequiera que la presencia de la mujer es difícil, onerosa o perjudicial, ya sea en la alcoba del soltero, ya […]
Dondequiera que la presencia de la mujer es difícil, onerosa o perjudicial, ya sea en la alcoba del soltero, ya […]
Me miro el dedo gordo del pie, y gozo. Gozo porque nadie me molesta. Igual que una tortuga, a la
Entre las breñas de un cerro, un día de gran nevada, un lobo a su camarada hablábale así de un
Había en un lugarón dos hombres de mucha edad, uno de gran sobriedad y el otro gran comilón. La mejor
Hace mucho el dinero, mucho se le ha de amar; Al torpe hace discreto, hombre de respetar, hace correr al
Un perrito faldero con su dueña jugaba, con su lengua y hocico las manos le besaba, ladrando y con la
«Señora – diz la vieja-, ¿por qué soy reprobada? Cuando traigo regalos siempre soy halagada; hoy, con manos vacías, he
El barón d’Ormesan llevóse rápidamente la mano a la cicatriz que yo acababa de descubrir en su cabeza, y se
El poeta la vio pasar, aprisa; y aprisa corrió tras ella y se quejó: -¿Y nada para mí? A tantos