<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Arte</title>
	<atom:link href="https://narralibro.com/genero/arte/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://narralibro.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Sun, 29 Jun 2025 17:59:15 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://narralibro.com/wp-content/uploads/2025/02/cropped-sonolibra-favicon1-32x32.png</url>
	<title>Arte</title>
	<link>https://narralibro.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>El yo pecador del artista</title>
		<link>https://narralibro.com/audiolibro/el-yo-pecador-del-artista/</link>
					<comments>https://narralibro.com/audiolibro/el-yo-pecador-del-artista/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminaudiolibros]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 18 Apr 2025 21:26:49 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://narralibro.com/?post_type=mooabm_audiolibro&#038;p=1329</guid>

					<description><![CDATA[¡Cuán penetrante es el final del día en otoño! ¡Ay! ¡Penetrante hasta el dolor! Pues hay en él ciertas sensaciones [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>¡Cuán penetrante es el final del día en otoño! ¡Ay! ¡Penetrante hasta el dolor! Pues hay en él ciertas sensaciones deliciosas, no por vagas menos intensas; y no hay punta más acerada que la de lo infinito.</p>
<p>¡Delicia grande la de ahogar la mirada en lo inmenso del cielo y del mar! ¡Soledad, silencio, castidad incomparable de lo cerúleo! Una vela chica, temblorosa en el horizonte, imitadora, en su pequeñez y aislamiento, de mi existencia irremediable, melodía monótona de la marejada, todo eso que piensa por mí, o yo por ello -ya que en la grandeza de la divagación el yo presto se pierde-; piensa, digo, pero musical y pintorescamente, sin argucias, sin silogismos, sin deducciones.</p>
<p>Tales pensamientos, no obstante, ya salgan de mí, ya surjan de las cosas, presto cobran demasiada intensidad. La energía en el placer crea malestar y sufrimiento positivo. Mis nervios, harto tirantes, no dan más que vibraciones chillonas, dolorosas.</p>
<p>Y ahora la profundidad del cielo me consterna; me exaspera su limpidez. La insensibilidad del mar, lo inmutable del espectáculo me subleva&#8230; ¡Ay! ¿Es fuerza eternamente sufrir, o huir de lo bello eternamente? ¡Naturaleza encantadora, despiadada, rival siempre victoriosa, déjame! ¡No tientes más a mis deseos y a mi orgullo! El estudio de la belleza es un duelo en que el artista da gritos de terror antes de caer vencido.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://narralibro.com/audiolibro/el-yo-pecador-del-artista/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El discípulo</title>
		<link>https://narralibro.com/audiolibro/el-discipulo/</link>
					<comments>https://narralibro.com/audiolibro/el-discipulo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminaudiolibros]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 Apr 2025 20:25:31 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://narralibro.com/?post_type=mooabm_audiolibro&#038;p=1028</guid>

					<description><![CDATA[De raso negro, bordeada de armiño y con gruesos alamares de plata y de ébano, la gorra de Andrés Salaino [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>De raso negro, bordeada de armiño y con gruesos alamares de plata y de ébano, la gorra de Andrés Salaino es la más hermosa que he visto. El maestro la compró a un mercader veneciano y es realmente digna de un príncipe. Para no ofenderme, se detuvo al pasar por el Mercado Viejo y eligió este bonete de fieltro gris. Luego, queriendo celebrar el estreno nos puso de modelo el uno al otro.</p>
<p>Dominado mi resentimiento, dibujé una cabeza de Salaino, lo mejor que ha salido de mi mano. Andrés aparece tocado con su hermosa gorra, y con el gesto altanero que pasea por las calles de Florencia, creyéndose a los dieciocho años un maestro de la pintura. A su vez, Salaino me retrató con el ridículo bonete y con el aire de un campesino recién llegado de San Sepolcro. El maestro celebró alegremente nuestra labor, y él mismo sintió ganas de dibujar. Decía: «Salaino sabe reírse y no ha caído en la trampa». Y luego, dirigiéndose a mí: «Tú sigues creyendo en la belleza. Muy caro lo pagarás. No falta en tu dibujo una línea, pero sobran muchas. Traedme un cartón. Os enseñaré cómo se destruye la belleza».</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://narralibro.com/audiolibro/el-discipulo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El último canto</title>
		<link>https://narralibro.com/audiolibro/el-ultimo-canto/</link>
					<comments>https://narralibro.com/audiolibro/el-ultimo-canto/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminaudiolibros]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 29 Mar 2025 23:53:32 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://narralibro.com/?post_type=mooabm_audiolibro&#038;p=763</guid>

					<description><![CDATA[Al través de las brumas y la nieve, En el rostro el dolor, la vista inquieta, El pie cansado vacilante [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Al través de las brumas y la nieve,<br />
En el rostro el dolor, la vista inquieta,<br />
El pie cansado vacilante mueve&#8230;<br />
Allá va, ¿no lo veis? ¡Pobre poeta!</p>
<p>Sobre el herido corazón coloca<br />
La lira meliodosa, y macilento,<br />
Sentado al pie de la desnuda roca,<br />
Así prorrumpe en desmayado acento:</p>
<p>«Ved las hojas marchitas, ved el ave,<br />
Envueltas van en raudo torbellino&#8230;<br />
¿A dónde van? ¿A dónde voy? ¡Quién sabe!<br />
¡Yo también soy como ellas peregrino!</p>
<p>»Huyendo voy del tráfago mundano<br />
Con el rostro en las manos escondido.<br />
Mudable y débil corazón humano,<br />
¡Hasta dónde, hasta dónde has descendido!</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://narralibro.com/audiolibro/el-ultimo-canto/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Una bella película</title>
		<link>https://narralibro.com/audiolibro/una-bella-pelicula/</link>
					<comments>https://narralibro.com/audiolibro/una-bella-pelicula/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminaudiolibros]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 29 Mar 2025 11:10:43 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://narralibro.com/?post_type=mooabm_audiolibro&#038;p=748</guid>

					<description><![CDATA[¿Sobre qué conciencia no pesa un crimen? -preguntó el barón d'Ormesan-. Por mi parte, ya no me tomo la molestia [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>¿Sobre qué conciencia no pesa un crimen? -preguntó el barón d'Ormesan-. Por mi parte, ya no me tomo la molestia de contarlos. He cometido algunos que me produjeron dinero, y si hoy no soy millonario, debo culpar más bien a mis apetitos que a mis escrúpulos.</p>
<p>En 1901, en unión de unos amigos, fundé la Compañía Internacional Cinematographic, a la que para abreviar llamamos C.I.C. Nuestro propósito era producir una película de gran interés y pasarla luego en los cinematógrafos de las principales ciudades de Europa y América. Nuestro programa estaba bien trazado. Gracias a la indiscreción de uno de los domésticos, pudimos obtener una escena interesantísima que representaba al presidente de la República, en momentos en que se levantaba de la cama. Siguiendo idéntico procedimiento, también logramos la filmación del nacimiento del príncipe de Albania.</p>
<p>En otra oportunidad, después de comprar a precio de oro la complicidad de algunos funcionarios del Sultán, pudimos fijar para siempre la impresionante tragedia del gran visir MalekPacha, quien, después de los desgarradores adioses a sus esposas e hijos, bebió, por orden de su amo y señor, el funesto café en la terraza de su residencia de Pera.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://narralibro.com/audiolibro/una-bella-pelicula/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
