Leyenda de las tablillas que cantan
En las tejavanas de los templos de tiniebla y agua, alzados en zancos de pirámides, tejavanas de madera coloridas al […]
En las tejavanas de los templos de tiniebla y agua, alzados en zancos de pirámides, tejavanas de madera coloridas al […]
Al través de las brumas y la nieve, En el rostro el dolor, la vista inquieta, El pie cansado vacilante
Estás dormida a dos metros de mí. En lugar de escribir me pongo a mirarte. ¡No hay nada que decir!
¿Qué es esto que hay en mí?… Si ayer mi pecho tranquilo y libre de temor latía, ¿por qué hoy
Y eres tú la que en dulce estrecho lazo ventura inagotable me ofrecías?.. Tú, la que el santo juramento hacías,
La señora Manolita, vecina insigne de un pueblo andaluz, había muerto de ochenta y siete años, única enfermedad aceptable para