Antologías

El último canto

El último canto

Al través de las brumas y la nieve, En el rostro el dolor, la vista inquieta, El pie cansado vacilante

Muerte, no seas mujer

Muerte, no seas mujer

Estás dormida a dos metros de mí. En lugar de escribir me pongo a mirarte. ¡No hay nada que decir!

A María

A María

¿Qué es esto que hay en mí?… Si ayer mi pecho tranquilo y libre de temor latía, ¿por qué hoy

A...Y eres tú

A…Y eres tú

Y eres tú la que en dulce estrecho lazo ventura inagotable me ofrecías?.. Tú, la que el santo juramento hacías,

Vida nueva

Vida nueva

La señora Manolita, vecina insigne de un pueblo andaluz, había muerto de ochenta y siete años, única enfermedad aceptable para

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