El mosquito
En un país donde nunca hacía frío ni jamás era excesivo el calor, siendo constante la primavera, reinaba un príncipe […]
En un país donde nunca hacía frío ni jamás era excesivo el calor, siendo constante la primavera, reinaba un príncipe […]
Enriqueta estaba loca de contento pues había llegado el instante, para ella tan deseado, de ir a la quinta de
Ocho años tenía Luisito, niño moreno, de ojos como nueces, cabello rizado, en cuyo peinado ponía grande esmero su mamá,
A lo dicho hemos de añadir que las ventanas de la escuela del pueblo daban a la huerta y que
Nací debajo del alero de un tejado. Cuando rompí el cascarón y miré por la abertura del nido, todo me
En una callejuela estrecha, que no recibía de día más luz que la que lograba penetrar por el escaso trecho
Don Narices era un perro honrado. Lo que no se ha podido averiguar es por qué le llamaban don Narices,
Cuando la noche termina, los ángeles revolotean sobre el mar y las montañas, y por esto vemos una línea de
ALLÁ, cabe la frontera, teniendo el mar por espejo; por techumbre la azulada bóveda del firmamento; por diadema los picachos