El cóndor y el poeta
POETA -Escucha, amigo Cóndor, mi exorcismo; obedece a la voz del mago Mitre, que ha convertido en trípode el pupitre; […]
POETA -Escucha, amigo Cóndor, mi exorcismo; obedece a la voz del mago Mitre, que ha convertido en trípode el pupitre; […]
El sol se había puesto. Las nubes, que cruzaban hechas jirones sobre mi cabeza, iban a amontonarse unas sobre otras
En una cartera de dibujo, que conservo aún llena de ligeros apuntes, hechos durante algunas de mis excursiones semiartísticas a
Margarita lloraba con el rostro oculto entre las manos; lloraba sin gemir, pero las lágrimas corrían silenciosas a lo largo
Frente al establecimiento de baños de Fitero, y sobre unas rocas cortadas a pico, a cuyos pies corre el río
Hace pocos días entré en una tienda de tiroleses, y como había de fijarme en otra cosa, me fijé en
Yo no sé si esto es una historia que parece cuento o un cuento que parece historia; lo que puedo
Hace algunos meses que, visitando la célebre abadía de Fitero y ocupándome en revolver algunos volúmenes en su abandonada biblioteca,
«Yo fui el verdadero Teobaldo de Montagut, barón de Fortcastell. Noble o villano, señor o pechero, tú, cualquiera que seas,