Éxtasis
Leía y meditaba. Era la hora En que el alma en la carne se ajiganta. El sol caía en la […]
Un perrito faldero con su dueña jugaba, con su lengua y hocico las manos le besaba, ladrando y con la
«Señora – diz la vieja-, ¿por qué soy reprobada? Cuando traigo regalos siempre soy halagada; hoy, con manos vacías, he
Ya aspiro los aromas de su huerto; Las brisas gimen y las hojas tiemblan. Cuán bella ¡oh luna! a nuestra
Al través de las brumas y la nieve, En el rostro el dolor, la vista inquieta, El pie cansado vacilante
Llegaron mis amigos de colegio Y absortos vieron mi cadáver frío; «¡Pobre!» exclamaron, y salieron todos… Ninguno de ellos un
Estás dormida a dos metros de mí. En lugar de escribir me pongo a mirarte. ¡No hay nada que decir!
Quieres que hablemos? Está bien empieza: Habla a mi corazón como otros días… ¡Pero no!… ¿qué dirías? ¿Qué podrías decir
La felicidad me dejaba siempre solo. Después del amor miro el cielo raso que es el cielo de los amantes: