<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>1857</title>
	<atom:link href="https://narralibro.com/ano/1857/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://narralibro.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Wed, 30 Jul 2025 19:48:33 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://narralibro.com/wp-content/uploads/2025/02/cropped-sonolibra-favicon1-32x32.png</url>
	<title>1857</title>
	<link>https://narralibro.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>La flor</title>
		<link>https://narralibro.com/audiolibro/la-flor/</link>
					<comments>https://narralibro.com/audiolibro/la-flor/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Carlos]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 16 Aug 2025 10:00:08 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://narralibro.com/?post_type=mooabm_audiolibro&#038;p=2006</guid>

					<description><![CDATA[Un desengaño En las riberas vagando de la mar, las verdes olas mira Argelina y contando las horas que van [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Un desengaño</strong><br />
<em>En las riberas vagando</em><br />
<em>de la mar, las verdes olas</em><br />
<em>mira Argelina y contando</em><br />
<em>las horas que van pasando</em><br />
<em>vierte lágrimas a solas.</em></p>
<p><em>Sus lindos ojos de cielo</em><br />
<em>en el horizonte fija,</em><br />
<em>por ver si encuentra un consuelo</em><br />
<em>¡mas ay!, que es vano el anhelo</em><br />
<em>que su corazón cobija.</em></p>
<p><em>Su amante le dijo allí</em><br />
<em>desde su buque velero:</em><br />
<em>«Aguarda Argelina aquí:</em><br />
<em>Que si hoy dejarte prefiero,</em><br />
<em>mañana vendré por ti.»<br />
(&#8230;)</em></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://narralibro.com/audiolibro/la-flor/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los campeones de salto</title>
		<link>https://narralibro.com/audiolibro/los-campeones-de-salto/</link>
					<comments>https://narralibro.com/audiolibro/los-campeones-de-salto/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminaudiolibros]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 21 Mar 2025 14:40:36 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://narralibro.com/?post_type=mooabm_audiolibro&#038;p=655</guid>

					<description><![CDATA[La pulga, el saltamontes y el huesecillo saltarín apostaron una vez a quién saltaba más alto, e invitaron a cuantos [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>La pulga, el saltamontes y el huesecillo saltarín apostaron una vez a quién saltaba más alto, e invitaron a cuantos quisieran presenciar aquel campeonato. Hay que convenir que se trataba de tres grandes saltadores.</p>
<p>-¡Daré mi hija al que salte más alto! -dijo el Rey-, pues sería muy triste que las personas tuviesen que saltar de balde.</p>
<p>Se presentó primero la pulga. Era bien educada y empezó saludando a diestro y a siniestro, pues por sus venas corría sangre de señorita, y estaba acostumbrada a no alternar más que con personas, y esto siempre se conoce.</p>
<p>Vino en segundo término el saltamontes. Sin duda era bastante más pesadote que la pulga, pero sus maneras eran también irreprochables; vestía el uniforme verde con el que había nacido. Afirmó, además, que tenía en Egipto una familia de abolengo, y que era muy estimado en el país. Lo habían cazado en el campo y metido en una casa de cartulina de tres pisos, hecha de naipes de color, con las estampas por dentro. Las puertas y ventanas habían sido cortadas en el cuerpo de la dama de corazones.</p>
<p>-Sé cantar tan bien -dijo-, que dieciséis grillos indígenas que vienen cantando desde su infancia -a pesar de lo cual no han logrado aún tener una casa de naipes-, se han pasmado tanto al oírme, que se han vuelto aún más delgados de lo que eran antes.</p>
<p>Como se ve, tanto la pulga como el saltamontes se presentaron en toda forma, dando cuenta de quiénes eran, y manifestando que esperaban casarse con la princesa.</p>
<p>El huesecillo saltarín no dijo esta boca es mía; pero se rumoreaba que era de tanto pensar, y el perro de la Corte sólo tuvo que husmearlo, para atestiguar que venía de buena familia. El viejo consejero, que había recibido tres condecoraciones por su mutismo, aseguró que el huesecillo poseía el don de profecía; por su dorso podía vaticinarse si el invierno sería suave o riguroso, cosa que no puede leerse en la espalda del que escribe el calendario.</p>
<p>-De momento, yo no digo nada -manifestó el viejo Rey-. Me quedo a ver venir y guardo mi opinión para el instante oportuno.</p>
<p>Había llegado la hora de saltar. La pulga saltó tan alto, que nadie pudo verla, y los demás sostuvieron que no había saltado, lo cual estuvo muy mal.</p>
<p>El saltamontes llegó a la mitad de la altura alcanzada por la pulga, pero como casi dio en la cara del Rey, éste dijo que era un asco.</p>
<p>El huesecillo permaneció largo rato callado, reflexionando; al fin ya pensaban los espectadores que no sabía saltar.</p>
<p>-¡Mientras no se haya mareado! -dijo el perro, volviendo a husmearlo. ¡Rutch!, el hueso pegó un brinco de lado y fue a parar al regazo de la princesa, que estaba sentada en un escabel de oro.</p>
<p>Entonces dijo el Rey:</p>
<p>-El salto más alto es el que alcanza a mi hija, pues ahí está la finura; mas para ello hay que tener cabeza, y el huesecillo ha demostrado que la tiene. A eso llamo yo talento.</p>
<p>Y le fue otorgada la mano de la princesa.</p>
<p>-¡Pero si fui yo quien saltó más alto! -protestó la pulga-. ¡Bah, qué importa! ¡Que se quede con el hueso! Yo salté más alto que los otros, pero en este mundo hay que ser corpulento, además, para que nos vean.</p>
<p>Y se marchó a alistarse en el ejército de un país extranjero, donde perdió la vida, según dicen.</p>
<p>El saltamontes se instaló en el ribazo y se puso a reflexionar sobre las cosas del mundo; y dijo a su vez:</p>
<p>-¡Hay que ser corpulento, hay que ser corpulento!</p>
<p>Luego entonó su triste canción, por la cual conocemos la historia. Sin embargo, yo no la tengo por segura del todo, aunque la hayan puesto en letras de molde.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://narralibro.com/audiolibro/los-campeones-de-salto/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La cabeza y el gorro</title>
		<link>https://narralibro.com/audiolibro/la-cabeza-y-el-gorro/</link>
					<comments>https://narralibro.com/audiolibro/la-cabeza-y-el-gorro/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminaudiolibros]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Mar 2025 13:36:25 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://narralibro.com/?post_type=mooabm_audiolibro&#038;p=385</guid>

					<description><![CDATA[«Calor y abrigo te doy, Dijo el Gorro á la Cabeza; Y nunca de igual fineza Deudor en nada te [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>«Calor y abrigo te doy,<br />
Dijo el Gorro á la Cabeza;<br />
Y nunca de igual fineza<br />
Deudor en nada te soy.»</p>
<p>La Cabeza, con desden,<br />
Contestóle: «errado vas,<br />
Pues si tú calor me das,<br />
Calor te doy yo también.</p>
<p>Olvidadizo te encuentro;<br />
Mas piensa una vez siquiera<br />
Que si me abrigas por fuera,<br />
También te abrigo por dentro.»</p>
<p>Muy errado el hombre vive,<br />
Cuando solo se complace<br />
Pensando en el bien que hace,<br />
Y no en el bien que recibe.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://narralibro.com/audiolibro/la-cabeza-y-el-gorro/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El tiempo perdido</title>
		<link>https://narralibro.com/audiolibro/el-tiempo-perdido/</link>
					<comments>https://narralibro.com/audiolibro/el-tiempo-perdido/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminaudiolibros]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Mar 2025 13:27:57 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://narralibro.com/?post_type=mooabm_audiolibro&#038;p=382</guid>

					<description><![CDATA[De un jardín en el pozo solía divertirse cierto mozo horas pasando enteras y mortales en subir y bajar sus [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>De un jardín en el pozo<br />
solía divertirse cierto mozo<br />
horas pasando enteras y mortales<br />
en subir y bajar sus dos pozales;<br />
su objeto era llenarlos<br />
de dicho pozo en el profundo abismo,<br />
y subirlos arriba y derramarlos,<br />
no en el jardín sino en el pozo mismo.</p>
<p>Violo un anciano, y con su voz machucha<br />
le dijo: —¿Sabes, joven, que no entiendo<br />
ese tu afán tremendo<br />
en fatigar la soga y la garrucha?<br />
Si al verte sacar agua en tal manera<br />
te viese al menos arrojarla fuera,<br />
vería yo algún fin en tu trabajo;<br />
pero ¿a qué es esperar ansia tan viva<br />
en subir y subir el agua arriba<br />
para luego otra vez volverla abajo?<br />
—Yo me divierto —el mozo le contesta—<br />
con este rudo afán que a usted molesta;<br />
mas ya que usted se pone a reprendello,<br />
¿sabrá decirme lo que pierdo en ello?</p>
<p>El viejo le replica: —¡Joven loco,<br />
pierdes el tiempo! ¿Te parece poco?</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://narralibro.com/audiolibro/el-tiempo-perdido/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El pelotazo</title>
		<link>https://narralibro.com/audiolibro/el-pelotazo/</link>
					<comments>https://narralibro.com/audiolibro/el-pelotazo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[adminaudiolibros]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Mar 2025 13:20:17 +0000</pubDate>
				<guid isPermaLink="false">https://narralibro.com/?post_type=mooabm_audiolibro&#038;p=379</guid>

					<description><![CDATA[A un Chiquillo un Chicazo Le encajó tan tremendo pelotazo, Que le hizo un gran chichón en el cogote Mas [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>A un Chiquillo un Chicazo<br />
Le encajó tan tremendo pelotazo,<br />
Que le hizo un gran chichón en el cogote<br />
Mas la pelota, al bote<br />
Volviendo atrás con ímpetu no flojo,<br />
Tornó por donde vino;<br />
Y encontrándose un ojo en el camino,<br />
Al autor del chichón dejó sin ojo.</p>
<p>No haga al prójimo mal quien esto note,<br />
Porque el mal es pelota<br />
Que vuelve contra el mismo que la bota,<br />
O miente el pelotazo en el cogote.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://narralibro.com/audiolibro/el-pelotazo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
