Audiolibro Historia de una infidelidad
Hay muchas situaciones y maneras de ser infiel. Cristo lo sabía. No nos referiremos a su videncia de la última cena, donde anunció que sería negado tres veces, ni al momento ratificador en que Pedro, efectivamente, lo negó otras tantas. En el caso de la señora Lonigan, debemos recordar cómo Jesús desarmó a los que pretendían lapidar a la mujer adúltera. Los perseguidores soltaron su piedra porque ninguno se encontraba limpio de pecado.
La señora Lonigan acaso no pensaba en estas cosas cuando se dispuso a contarnos la historia de su infidelidad. Se trataba simplemente de contar una historia y además ella era franca por naturaleza, como ocurre con la gente del Oeste. Raza de pioneros, también transita con naturalidad por la selva de los sentimientos.

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